Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela / Museo / residencia / Escuela /
El Centro de Encuentros Culturales presenta su sede física de acción territorial en Luba Isieni, eco/casa ubicada en Livingston, Guatemala. Espacio que funciona como residencia artística, enfocada en la producción, investigación y promoción de las artes centroamericanas y caribeñas.
Luba Isieni (“Casa Amor” en idioma garífuna) está ubicada en el pueblo de Livingston, Departamento de Izabal, Guatemala. Inaugurada en el año 2020 por la chef Garífuna Izabel Bermúdez y la historiadora del arte Camila Caris. Este es un proyecto que busca conformarse como un centro cultural, enfocado en la enseñanza de la cultura garífuna y de las artes caribeñas -desde una mirada crítica y experimental- alejada de las dinámicas tradicionales del extractivismo turístico.
Se han establecido alianzas colaborativas con agentes culturales garífunas y locales, con el objetivo de hacerles partícipes de esta iniciativa como guías y profesores, para favorecer el intercambio cultural, pero también el desarrollo de la economía local. Por lo que se han diseñado diversas actividades para el aprendizaje de la cultura, como también hay acompañamiento curatorial y de gestión territorial para el desarrollo del proyecto artístico del residente.
El programa oficial de residencia tiene dos semanas de duración, que incluye alojamiento, comidas y las siguientes actividades: taller de arte popular con énfasis en Centroamérica y el Caribe; taller de historia Garífuna y sus prácticas artesanales; clases de cocina Garífuna; clase de idioma Garífuna; demostración de música y danza, y concierto acústico. Además, cuenta con excursiones hacia Río Dulce para conocer la escuela Ak´Tenamit, donde se realiza una lectura de nawal y degustación de café, además de una excursión hacia Siete Altares y Playa Blanca. Junto a esto se incluye alojamientos, alimentación y visita guiada en Ciudad de Guatemala.
Contamos con un tarifario diferido, para que instituciones y artistas autogestionados puedan formar parte de esta experiencia. Además, recibimos grupos y somos flexibles en relación a las estadías o intereses.






Luba Isieni tiene una habitación con cama matrimonial, cocina, baño, comedor, sala y acceso a internet. Además, hay acceso libre a los espacios comunes y al acervo del Centro Cultural.
Contamos con una exposición de artes populares de la región centroamericana y caribeña (Guatemala, Belice, El Salvador, Costa Rica, Honduras y Haití), junto con una selección de publicaciones especializadas en artes, las que llevan siendo reunidas desde el año 2020. Esto con el propósito de generar y fortalecer la infraestructura cultural en el oriente de Guatemala, además de posicionar a este proyecto dentro de la escena cultural nacional e internacional.
Como nos encontramos inmersos en un entorno natural, hay que considerar que se convive con animales e insectos. Te recomendamos traer repelente, bloqueador solar y no dejar rastros de comida en los espacios de la casa para evitar a las hormigas. También puede haber cortes de energía eléctrica, por lo que te recomendamos traer alguna batería externa si tienes la urgencia de cargar tus tecnologías.
El agua es un bien sumamente preciado en la eco- casa, ya que nos abastecemos del agua de lluvia, de la recolección de agua en nuestros pozos y también traemos agua de suministros municipales. Así que te pedimos que por favor cuides cada gota, no dejar el agua corriendo, tampoco botar los papeles al WC. Si puedes traer contigo una botella para mantener tu agua fresca, eso ayudará a disminuir tu huella de basura en el entorno.
No olvides que vienes al Caribe, eso significa que aquí hace calor y mucha humedad casi todo el año. Te recomendamos traer ropa de algodón o de fibras lo menos sintéticas posibles, además de algún tipo de sombrero para cubrirte del sol.






Si vienes desde el extranjero, debes tomar un avión hasta la Ciudad de Guatemala y hospedarte una noche ahí (te recomendamos quedarte en algún hotel o Airbnb de la Zona 1) o si vienes con nuestro programa de residencia tienes el alojamiento incluido, alimentación y visita guiada. En la madrugada del día siguiente tienes que tomar un bus Litegua con destino hacia Puerto Barrios. Serán alrededor de 6 a 8 horas de viaje en bus, con una parada entre medio en la estación de Valle Dorado en Zacapa. Al llegar a Puerto Barrios, debes dirigirte hasta el muelle municipal y tomar una de las lanchas colectivas que salen para Livingston. Serán aproximadamente 30 minutos de viaje acuático hasta llegar al muelle del pueblo, lugar donde te estará esperando alguna de las coordinadoras de la residencia, para tomar un tuc tuc y dirigirse hasta la eco/casa, ubicada en el Barrio Marcos Sánchez Díaz.


Luba Isieni se encuentra en el pueblo de Livingston, ubicado en el Departamento de Izabal en Guatemala. En esta localidad, confluyen los pueblos Garífuna, Q´eqchi´, Indios y Chinos además de los mestizos y salvadoreños. De manera que Livingston debe ser entendido como un territorio multicultural, que evidencia las diversas raíces que componen a Guatemala o mejor llamada Iximulew/ Wadimalu.
En términos geográficos, al ser Livingston una localidad ubicada en la desembocadura del Río Dulce con el mar Caribe/Atlántico, la pesca ha sido uno de los principales medios de subsistencia para las comunidades garífuna, maya e hindú. Sin embargo, con la firma de los “Acuerdos de Paz” al finalizar el Conflicto Armado Interno en Guatemala en 1996, Livingston comienza a ser considerado desde el estado como un “paraíso exótico”, explotando esa imagen hacia el turismo nacional e internacional. No obstante, esa mirada exotizante por parte del Estado, ha dejado sin apoyo a las comunidades locales para subsanar las problemáticas sociales inmediatas: como es el acceso al agua potable, a la luz eléctrica, a una educación y salud de calidad; la contaminación ambiental o a combatir el problema de la desnutrición crónica.
Estas problemáticas históricas de Guatemala se arraigan en el sistema racista/colonialista de la invasión española, que durante el siglo XX se intensifica a través de la intervención de Estados Unidos, trayendo consigo el militarismo en el país, y en el nacimiento de una clase política corrupta y conservadora, que ha empobrecido a la sociedad. Esto ha generado el éxodo forzado de las personas hacia países como Estados Unidos o Belice, para intentar conseguir mayores derechos y oportunidades laborales. De manera que, actualmente, el pueblo de Livingston está compuesto en su mayoría de población infantil, jóvenes y jubilados; debido a que la migración ha sido un factor muy importante en la realidad social de este territorio.







En el caso de Livingston, cada una de las comunidades que le componen tienen su propia historia, tradiciones, idiomas y espiritualidad. Por un lado, la historia del pueblo garífuna se remite a la lucha anticolonial que llevaron a cabo sus antepasados afroindígenas contra los ingleses en la Antilla de San Vicente y las granadinas (Yurumein) durante el siglo XVII y XVIII. Enfrentamiento que termina con el exilio forzado de los garífunas hacia la isla de Roatán en Honduras en 1797; lugar donde posteriormente inicia su diáspora por la región centroamericana a principios del siglo XIX, a lo largo de las costas caribeñas de Honduras, Guatemala, Nicaragua y Belice.
En la actualidad, los garífunas de Livingston se dedican a la pesca, actividades relacionadas con el turismo, la albañilería, la gastronomía y el trenzado de cabello.
El pueblo maya Q´eqchi´ llega a Livingston durante el transcurso del siglo XX, principalmente buscando refugio del desplazamiento forzado y del genocidio indígena ocurrido en el contexto del Conflicto Armado Interno en Guatemala (1960- 1996). En la actualidad, los Q´eqchi´ se dedican a oficios como la agricultura, la albañilería, la carpintería y la gastronomía de tortillas y tamales.
En Livingston también se encuentra el pueblo Hindú que, al ser una comunidad minoritaria en términos de población, se encuentra invisibilizada a nivel político y social, ya que todavía no son reconocidos por parte de Guatemala, debido al desconocimiento con respecto a la historia y el aporte de esta comunidad. Sin embargo, se tiene conocimiento que los hindú llegan a Belice para trabajar en la industria maderera durante el transcurso del S.XIX, y que posteriormente cruzaron la bahía de Amatique hasta llegar a Livingston, lugar donde algunas familias se establecieron y otras siguieron su camino hasta Puerto Barrios, capital departamental de Izabal. En la actualidad, el pueblo hindú en Livingston se dedica principalmente a la pesca, al comercio, a las artesanías y al turismo.
Cada uno de estos pueblos mencionados tienen sus propios procesos históricos, políticos y culturales. Aunque comparten su permanente lucha y resistencia anticolonialista en el sistema racista de Guatemala. Razón por la cual, consideramos fundamental construir iniciativas que colaboren a la educación e integración de las comunidades en la región oriente, y de esta forma promover un país más justo y libre de discriminaciones.





La residencia y estancias Luba Isieni del Centro de Encuentros Culturales están destinadas a todas las personas interesadas en la cultura garífuna en particular, como también en las historias y artes populares centroamericanas en general; pueden ser artistas, investigadores, periodistas, estudiantes de gastronomía, audiovisuales o todo público. No se necesita ningún tipo de conocimiento previo, ya que las coordinadoras se encargarán de asesorar y acompañar a los residentes en todo el proceso de formación. El objetivo es que éstos puedan aprender de la cultura local, pero también sean capaces de elaborar algún proyecto que pueda ser desarrollado en los días de la residencia.
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